Tata

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Algo de castellano, ¿no?

Hay despedidas muy distintas. Ayer tuve una de las que voy a comentar. No voy a decir cuál,  though.

Están las que son fugaces, en la que se sabe que no hay ningún tipo de interés, sólo deseas ir al encuentro de tu almohada y si hay suerte (o mala suerte, según la perspectiva) habrá dos besos o un apretón de manos incómodo y por fin la separación de caminos.

Hay la que te arrepientes haber tenido. La que surge porque es necesaria para zanjar pero que es tan dolorosa que deseas no haber tenido que vivir.

Entre viejos amigos, donde no es ni necesario darse la mano o un abrazo porque lo verás unas horas más tarde, sólo hay un "venga, luego te veo". Sonríes durante diez minutos, deseando que se prolongue. Pero sois amigos, en ningún momento cesará la compañía.

No olvido las imaginarias, que no pudiste tener y que recreas en tu mente con distintas alternativas. Deseas que fueran reales, aunque sea una variante, pero ya es tarde.

Las eternas porque no quieres separarte de esa persona que tiene sus manos en tus caderas, con esos besos incansables que sólo desean prolongarse; con ese calor que se propaga y que protege del frío.

Hablando de temperatura, las frías no te permiten pasar tiempo fuera despidiéndote en condiciones porque la temperatura roza los tres grados centígrados y deseas meterte al metro para dejar de tiritar.

Peliculeras, en las que deseas detener el tiempo, donde cada vez vas un poco más lejos; la siguiente parada de metro o autobús, sólo para robar más segundos al lado de esa persona que igual vale la pena.

Existen las abiertas, que presentan un camino nuevo, con decenas de bifurcaciones. Esas que dices adiós sabiendo perfectamente que es una mera formalidad, que también se puede no hacerlo y simplemente seguir, donde deseas que hayan más excusas en el mundo.

Donde pueden haber lágrimas, con padres y amados, en las cuales hay un abrazo prolongado y palabras de amor susurradas en oídos, donde deseas que el tren o el avión lleguen más tarde.

Habréis vivido también las formales, que consisten simplemente en un apretón de manos en un ámbito laboral y aquí deseas únicamente ir a comer porque suficiente tiempo te tienen ya allí.

No me gustan las digitales, son insulsas y te hacen desear que facebook no exista.

Hay más, muchas más pero me he cansado de pensar en "adiós" prefiero los "hola".
¿Cuáles habéis vivido vosotros?

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